Autor: <span>Aralar1</span>

Árboles y plantas

EL TRONCO DE NAVIDAD. VIEJOS RITOS SOLSTICIALES

FUEGOS SOLSTICIALES

Nos acercamos a uno de los momentos más mágicos del año, un momento que fue de vital importancia para nuestros ancestros, el solsticio de invierno. Nuestros antepasados, estaban acostumbrados a observar los distintos ciclos de la naturaleza, no en vano, ellos eran parte intrínseca de esa naturaleza, y de ella dependía su propia supervivencia. El momento solsticial, que en nuestras latitudes se dará el próximo martes 21 de diciembre, no pasó desapercibido para ellos. Era este, el momento en que la luz comenzaba a ganar terreno a la oscuridad, no debemos olvidar que la noche del solsticio de invierno, es la noche más larga del año, a partir de ese momento, la noche comienza a acortarse paulatinamente. Pero tampoco escapó a nuestras mayores, que en ese momento el sol es cuando menos fuerza tiene, del astro rey dependía el que germinaran las plantas y árboles, es decir, alimento, madera con la que generar materiales de construcción, combustible,…cobijo y calor. Por todo ello, era imprescindible que este sol recuperara toda su energía milenaria, en estas fechas. Los hombres y mujeres, ponían de alguna forma, su granito de arena, en esta descomunal tarea, ayudaban a reforzar al sol, mediante el uso del fuego.

BOSQUES DE ARALAR

Existe una llamada “teoría solar”, que ve en el fuego una especie de hechizo empleado por el hombre, en ese momento de decadencia de la luz solar. De alguna forma, con el empleo del fuego, se trata de suplir, con ceremonias o rituales, más o menos mágicas, esa carencia de luz, reforzando, igualmente esa debilidad solar. Según esta teoría, el fuego sería considerado como un elemento provisto de energía positiva y activa, energía estimulante, creativa, fuente de salud y de vida que se debe mantener a toda costa. Otras teorías nos hablan de que el fuego, tendría un carácter más purificador, que tendrían como finalidad el destruir energías negativas

Vinculado a este hecho del empleo del fuego, encontramos un interesantísimo elemento, vinculado al solsticio de invierno, el Tronco de Navidad. Un arcaico ritual, que se ha observado en muchos puntos de la vieja Europa, y que nos enlaza directamente con los viejos cultos a los árboles, con ritos, que quizás nos lleven hasta tiempos prehistóricos.

Se trata de un leño que debía arder en el fuego del hogar en las fechas de Navidad, estas festividades navideñas, vinieron a cristianizar, los antiguos cultos, vinculados, precisamente, al solsticio de invierno. Son muchas las variables que se nos presentan en este ritual del tronco navideño. De forma genérica, el árbol se elegía en el bosque, generalmente uno de los mejores ejemplares del mismo, de la especie más abundante, como robles o hayas, por ejemplo.

Durante unos días, el señor del caserío, debía subir al bosque, para explicar al árbol el motivo por el que debía ser cortado. El hecho de pedir permiso al árbol, para derribarlo, se observa en varios puntos de Europa, de alguna forma, se pide perdón al propio árbol como ser sagrado, pero también a los genios, energías,… que habitan en él. De esa forma por una parte se les da la posibilidad, a esos númenes, de trasladarse de árbol, y por otra se solicita que parte de sus energías benéficas  se queden en el que se va a derribar.

Tras cortar el tronco, era arrastrado al hogar, por una yunta de bueyes, y se guardaba en la casa, pero, eso sí, con un trato especial. Se conservaba con mimo en el desván, o en la cuadra, incluso en una esquina de la entrada de la casa. Llegaba entonces el momento de colocarlo en el fuego del hogar, utilizando, igualmente, diferentes formulas según los lugares.

HAYA EN LEITZALARREA

UNA TRADICION ANCESTRAL

La tradición del Tronco de Navidad, la observamos en muchas versiones en nuestra tierra, dependiendo del lugar donde se desarrolla. En ocasiones, eran dos troncos los que se colocaban en los laterales del hogar, como sucedía en Mezkiritz o en Gorriti, donde tomaban el nombre de “Laterales de Nochebuena”. En otros pueblos como en Eskirotz o en Elkano, se introducían tres troncos, que solían ser uno para Dios, otro para la honra de la Virgen María, y otro para la familia.

El madero sagrado, debía arder en el fuego del hogar durante la noche mágica de la Nochebuena, en lugares como en Mezkiritz, no debían de apagarse los troncos durante todo el año. En zonas de Aragón debía arder durante tres días, en Juslapeña y en Unzu, no se dejaba arder el tronco totalmente, pues sus restos aún humeantes se utilizaban en el día de Reyes, para recorren con ellos las habitaciones de la casa, en un símbolo protector del humo. Este hecho de no dejar consumirse totalmente el tronco, era habitual en la mayoría de los pueblos, manteniendo un trozo del mismo, e incluso sus cenizas. Estos restos eran empleados como protecciones, por ejemplo, en Oiartzun, donde se hacia pasar por encima del resto del tronco a los animales del caserío. En Francia, se guardaba este trozo debajo de la cama, para proteger la casa de incendios y rayos, tras arder en el hogar durante 12 noches. Así mismo en el país galo, colocaban un trozo de esta madera en el bebedero de las vacas, bajo la creencia de que, de esta forma, les ayudaba a tener terneros, un claro símbolo de fertilidad, tan presente en la época solsticial. En Aezkoa, este trocito de tronco, se usaba para curar las ubres a las vacas. Sus cenizas eran esparcidas por campos de labor, o mezcladas con ele estiércol para fertilizar campos. En Bedia, se considera que el tronco bendicía las casas

Era costumbre el usar unas pequeñas astillas como complemento del tronco de Navidad. Astillas que se solían elegir en el desván del caserío, y se apilaban cuidadosamente junto al fuego. En muchos lugares era el padre o el abuelo, quien comenzaba con el ritual, introduciendo en el fuego las astillas de forma nominativa, tras bendecir la mesa y realizar una oración. En otros casos el padre comenzaba introduciendo una astilla, para acto seguido, cada miembro de la familia  realizar la misma operación en orden de edad, terminando por el más pequeño de la casa. Remataba el ritual el padre que metía en el fuego una astilla más para los pobres y ausentes. En determinados lugares a estas astillas se les ataba el nombre de la persona a la que representaba, y en caso de que alguno falleciese, se colgaba esa leña junto a la cama.

Este tronco recibe variados nombres como “Chubilaro” en el valle del Romanzado, “Pago mozkorra” en Azkarate; “Suklaro egurra”, en la zona de Salazar o “Tronco de Dios” en el valle de Ollo, por citar algunos.

IOALDUNAK DE ITUREN Y ZUBIETA

ORIGENES DE OLENTZERO

En Oiartzun, este tronco se llama “Olentzero enborra”,  curiosa forma, que nos lleva a pensar en el mítico carbonero que deja regalos por estas fechas a los habitantes de la casa. Y es que cuando hablamos de Olentzero, estamos ante los rescoldos de un antiquísimo culto arbóreo, que de alguna forma, tomó la forma de este tronco de Navidad, y a lo largo del tiempo evolucionó hacia el personaje que conocemos actualmente. No es casual, que Olentzero se presente como un habitante del bosque, un carbonero, que aparece una vez al año, para retirarse a lo más profundo de la floresta, el resto del ciclo anual. Tal vez sea, de alguna forma, la representación de un espíritu protector del bosque.

El nombre de Olentzero, haría referencia, no solo al personaje, sino al propio ciclo festivo. Según algunos estudiosos, el término Olentzero sería una variante de Onentzaro, algo así como “la sazón de los buenos”.

En muchas zonas como en el valle de Larraun, a Olentzero se le define como un hombre de 366 ojos.

En Elduain o en Oiartzun, Olentzero es tenido como un ser peligroso que desciende por la chimenea para cortar la cabeza a los moradores con una hoz. Quizás estemos aquí en un intento de cristianizar este símbolo protector del bosque, que es el tronco solsticial, dotando de elementos negativos al mismo.

Este tronco, vendría, en definitiva, a representar la luz, la renovación del solsticio, así como un arcaico culto a los árboles y el bosque, que hunde sus raíces en los viejos rituales, de cuando, nosotros, también fuimos bosque.

OLENTZERO

EL TRONCO DE NAVIDAD EN EUROPA

La tradición del tronco, no es exclusivo de nuestra tierra, en la praticamente totalidad de Europa, se daba este arcaico ritual. En Galicia, tomaba el nombre de “Tizón de Navidad”; “Nataliegu” en Asturias; “El Travesero”, en Cantabria; “Tronca de Navidad” o “Tió”, en el área pirenaica y Cataluña; “Nochebueno”, en la zona central de Península Ibérica; “Madeiro de Natal”, en Portugal; Der Christbrand”, en Alemania; “Souche”, en Normandía, o “Kef de Nedelek”, en la Bretaña Francesa. Sin olvidar la tradición del “Yule”, en los países del Norte de Europa.

Árboles y plantas

RUTA A OIANLEKU EL 12 DE DICIEMBRE

CROMLECH DE OIANLEKU

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, te invitamos a compartir una mañana con nosotros, caminando por el bosque, el próximo domingo 12 de Diciembre.

La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako Harriak.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos en coche hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Aconsejamos llevar:

. Calzado de montaña

. Chubasquero o paraguas

. Almuerzo

. Agua

. Bastón

. Ropa de abrigo

La salida puede ser anulada con antelación, si las condiciones, tanto meteorológicas como sanitarias, así lo aconsejen, o bien si no sale un grupo mínimo.

Es necesario apuntarse con antelación, por si debemos esperar la llegada de alguien, en cualquiera de los siguientes contactos, el precio es de 8 euros adultos, y 4 euros niños de 5 a 14 años.

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

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RUTA A OIANLEKU, 28 DE NOVIEMBRE

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, te invitamos a compartir una mañana con nosotros, caminado por el bosque, el próximo domingo 28 de Noviembre.

La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako harriak.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos en coche hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Aconsejamos llevar:

. Calzado de montaña

. Chubasquero o paraguas

. Almuerzo

. Agua

. Bastón

. Ropa de abrigo

La salida puede ser anulada con antelación, si las condiciones, tanto meteorológicas como sanitarias, así lo aconsejen, o bien si no sale un grupo mínimo.

Es necesario apuntarse con antelación, por si debemos esperar la llegada de alguien, en cualquiera de los siguientes contactos, el precio es de 8 euros adultos, y 4 euros niños de 5 a 14 años.

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

Bosques

EL ARTE DE NUESTROS AMIGOS

El pasado sábado, 13 de Noviembre, nuestros pasos errantes de Hojarasca, visitaron los cromlechs de Urgarata, en las bellas tierras de Arano, en Navarra. Allí entre brumas y gente fabulosa, lanzamos un reto a nuestros amigos más jóvenes. El reto era realizar una replica de un cromlech, como alguno de los que salpican las dulces praderas de altura de la zona de Añone, y enviarnos una foto. Cada cual debía imaginar como iba a construir su creación, con total y absoluta libertad, el arte y el viento de los collados nos hace libres, libertad en la elección del formato, del material,… Nuestra sorpresa fue aumentando, ya que, durante el camino, se iban maquinando ya, las ideas que darían forma a las joyas que hemos recibido. Y nuestra sorpresa ha sido gigante, al recibir las fotos de las creaciones de Libe, Maren, Naira, Eneko e Irati. Nos han encantado todas las creaciones, y sobre todo os queremos agradecer de todo corazón, vuestra implicación en este reto. Os queremos agradecer la pasión con la que habéis aceptado nuestra idea, para nosotros es un enorme honor. Sois maravillosos, muchísimas gracias.

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RUTA CROMLECHS DE URGARATA, 13 DE NOVIEMBRE

CROMLECHS DE URGARATA

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, queremos proponeros una nueva ruta para conocer uno de los parajes más enigmáticos de nuestras viejas montañas, para el próximo sábado día 13 de Noviembre. Nos vamos a tierras navarras, en concreto a la localidad de Arano, para visitar los cromlechs de Urgarata, y de paso saborear con calma viejos caminos, y la belleza del otoño en nuestros hayedos y robledales.

Una sencilla ruta de aproximadamente 6 kilómetros de distancia, y un desnivel apenas perceptible de unos 100 metros. Apta para todos los públicos, incluidos niños.

La ruta durará de 4 a 5 horas, ya que a pesar de su corta longitud, realizaremos continuas paradas para conocer los secretos de la Cultura del Bosque, usos, creencias, tradiciones de los árboles, leyendas mitológicas..

La hora de quedada será a las 8:45 horas, en el barrio Zikuñaga de Hernani, (junto a la empresa Couth). Subiremos hasta Arano en los coches, y desde el parking de la localidad navarra comenzaremos nuestro caminar.

Es imprescindible apuntarse previamente en cualquiera de los contactos siguientes, por si tuviéramos que esperar. El precio de la excursión es de 8 euros los adultos y 4 euros los niños de 5 a 14 años.

La excursión pudiera ser cancelada si se dan condiciones climatológicas adversas, o no alcanzamos un grupo mínimo de participantes.

Para más información no dudes en contactar con nosotros:

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

Recomendable:

-ropa y calzados adecuados

-agua suficiente y algo de comida (hamaiketako)

-bastones

-chubasquero o paraguas (por si fuese necesario)

-visera

-ropa de abrigo

Os dejamos un enlace sobre este precioso paraje:

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DIA DE SAN MARTIN. COMPENDIO DE CREENCIAS Y TRADICIONES

ERMITA DE SAN MARTÍN EN MAÑARIA, URKIOLA

Un delicioso manto ocre cubre los bosques, en una telúrica invitación a sumergirnos en su magia. Los árboles, como el mejor pintor de la escuela holandesa, despliegan su paleta de mil y un tonos, creando un conjunto pictórico soberbio. Es el momento del otoño, de mirar un poquito hacia dentro de nosotros mismos, el momento de la introspección. Pero también es el momento de salir a caminar, de sentir la hojarasca del hayedo bajo nuestras botas gastadas, de guarecernos bajo la cúpula protectora del robledal, de salir a conocer las arcaicas tradiciones de nuestros mayores, es el momento de la vieja cultura del bosque.

“A todo cerdo le llega su San Martín”, es uno de los dichos más conocidos, que todos hemos oído en alguna ocasión, y que encierra, de alguna forma, una manera de ver, de entender el mundo, en definitiva encierra una perspectiva muy concreta de la vida. Se acerca el día de San Martín, que se celebra el 11 de noviembre, una fecha muy importante en el antiguo calendario tradicional de los pueblos de raigambre agrícola. El cristianismo vino a cristianizar, valga la redundancia,  una festividad con claros tintes paganos, colocando en esta fecha, la celebración del funeral de San Martín de Tours, fiesta hoy bastante deslucida, pero que en el calendario agrícola, se celebraba en diferentes lugares de la vieja Europa.

En San Martín, se celebraba el fin de la época de la cosecha, y se celebraba comiendo productos del campo, recién cosechados. Pero también se sacrificaban animales, como por ejemplo gansos, o cerdos.

MAGIA DEL BOSQUE

Esta fiesta está, igualmente, muy vinculada al fuego, el conocido antropólogo escocés James George Frazer, dice, en su imprescindible obra “La Rama Dorada”, que el hecho de portar fuego, tal y como se hace en determinados lugares en esta fecha, sería un ritual de fertilidad arcaico. En Alemania, se celebra este día la “Fiesta de los Faroles”, en la que los niños de los pueblos, hacen un recorrido por las calles portando faroles encendidos fabricados por ellos mismos. Cantan canciones dedicadas al santo y regalan panecillos, alguno de ellos con forma humana, llamados “Weckmann” y “Hefeteigmann”, así como Brezel y cuernos de San Martín. Igualmente, y como sucede en el solsticio de verano, es decir San Juan, se encienden hogueras. Esta fiesta también era celebrada con el encendido de farolillos en zonas de Bélgica y de los Países Bajos. Igualmente se prendían fuegos en las Islas Canarias, y se bebía vino nuevo llamado “Vino de San Martín”, acompañado de la “Oca de San Martin”. En Asturias, concretamente en la zona de Aller, también se ha celebrado esta festividad, así como en el Pais Vasco, donde era tradición ofrecer velas al santo. En esta fecha se realizaba, también el ritual del Fuego Nuevo, del que hablaremos en otra entrega.

FUEGO CAUTIVADOR

Por San Martín, era tradición matar el cerdo, en amplias zonas europeas. Una tradición muy arraigada en el calendario antiguo, ya que suponía el asegurarse la alimentación en los meses fríos. Un momento tan importante, se celebraba con un ritual, que comenzaba con la elección del día, en torno a esta fecha, para llevarlo a cabo, ya que debía ser cuando la luna estuviese en cuarto menguante. Se tenía al animal varios días antes en ayuno, para facilitar la limpieza del intestino que se empleará en el proceso. Se le clavaba un cuchillo en el cuello par que se desangrase. Se le prendía fuego sobre un montón de helechos, para eliminar sus cerdas, y ya una vez abierto y limpio se le dejaba reposar colgado 24 horas. Hoy, nos puede parecer algo un tanto sanguinario, pero hace unos años era una auténtica fiesta de hermandad, en la que participaba toda la familia y buena parte del vecindario. También era tradición bendecir en esta fecha semillas de trigo o maíz, para sembrarlas después y tener una buena cosecha.

En la mitología vasca, a San Martín de Tours, se le ha tenido como el mítico San Martinico, o San Martín Txiki. Es este un héroe culturizador, es decir, alguien que trae la cultura a los humanos, en muchas ocasiones robando los secretos de la evolución a genios como Basajaun. La plantación del cereal, el uso del aliso para la fabricación del eje del molino, o la fabricación de la sierra, tal y como nos narra la siguiente leyenda que recopilara don José Miguel de Barandiarán en la zona de Oiartzun:

“Los basajaunes fabricaban sierras en su taller; no así San Martinico, que carecía de un modelo para ello. Deseando éste conocer el secreto, envió a su criado a anunciar en el pueblo que San Martinico había fabricado la sierra. Al oír esto, el basajaun le preguntó:

  • ¿Es que tu amo ha visto la hoja del castaño?
  • No la ha visto, pero la verá – contestó el criado

Luego refirió a San Martinico lo sucedido. San Martinico vio la hoja dentada del castaño y labró, a su estilo, una lámina de hierro.

De noche fue el basajaun a la herrería de San Martinico, para comprobar si éste había fabricado alguna sierra. Al encontrar allí una, le torció alternativamente a uno y otro lado los dientes, queriendo así inutilizarla. Pero con ello mejoró la herramienta: ahora estaba triscada y no se agarrotaba como le ocurría antes y les ocurría a las del basajaun. Desde entonces se propagó el uso de la sierra por el mundo”.

PRECIOSO CASTAÑO

El fruto del castaño, la castaña, era un producto muy vinculado con esta época del año, pues se consumía en esta fecha. En amplias zonas peninsulares, se celebraba una festividad consistente en encender una hoguera en la plaza del pueblo, y asar en ella castañas. Se comían junto con la primera cosecha de sidra, vino o aguardiente, y acudían a su calor todos los paisanos. Se llamaba, e incluso en amplias zonas aún se llama, pues aún se mantiene la tradición, como en Cantabria, Magosto, Magosta, Amagüestu, o Gaztaiñerre. Está tradición, está vinculada a la celebración de Todos los Santos, cuyo origen está en la festividad celta del Samhain. El Samhain festejaba el momento del año en que el mundo de los vivos y de los muertos estaba más cerca, más interconectado. Se creía que los difuntos visitaban las casas donde habían morado en esa noche, por lo que en zonas como Galicia, se dejaba el fuego encendido toda noche, y se dejaban castañas del Magosto, en la repisa para ellos. Esta fecha se celebraba normalmente la noche del 31 de octubre al 1 de Noviembre, pero en Escocia, por ejemplo, se celebraba el 11, 12 o 13 de Noviembre. Era tradición disfrazarse `para despistar a los espíritus malignos, esta fiesta viajó con los emigrantes irlandeses a los Estados Unidos, convirtiéndose en el conocido Halloween.

CASTAÑO EN LIZUNIAGA, PIRINEO

La vieja cultura del bosque, vuelve a susurrarnos su magia, vuelve a decirnos que desde hace milenios, hombre y naturaleza han sido uno, que aquellos que nos precedieron, vivían acorde a sus ritmos. No olvidemos estos antiguos usos, rituales, formulas, creencias y tradiciones, no olvidemos la esencia de lo que somos.

Blog

ENTREVISTA EN RADIO PATAGONIA DE ARGENTINA

De la mano de nuestro gran amigo Aritza Bergara, nos realizaron esta bonita entrevista desde la Argentina, en Radio Patagonia. Esperamos que disfrutéis.

https://radiocut.fm/audiocut/aitor-ventureira/#.YXrRJKCcWT8.whatsapp

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ARBOL CALAFATE EN EL PARQUE NACIONAL DE TIERRA DE FUEGO EN LA PATAGONIA ARGENTINA
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2 DE OCTUBRE PROPUESTA DE RUTA

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, queremos aprovechar la llegada de una de las épocas más atractivas en el bosque, como es el otoño. Para ello hemos diseñado un pequeño paseo, para el próximo sábado 2 de octubre, en el que os proponemos disfrutar de la belleza que el bosque nos ofrece. La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako harriak.

La duración de la ruta es de aproximadamente 3 horas, en las que caminaremos pausadamente por un desnivel de unos 200 metros, y 5 kilómetros de distancia, aproximadamente en total. El precio de la excursión es de 8 euros los adultos y 4 los niños de 5 a 14 años.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo. ANÍMATE.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos, cada uno en su coche, hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Recomendable:

-ropa y calzados adecuados

-agua y algo de comida (hamaiketako)

-bastones

-chubasquero o paraguas (por si fuese necesario)

Para más información no dudes en contactarnos:

info@achojarasca.com

666 53 11 46 – Gabi

606 30 44 52 – Aitor

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OTOÑO: La magia de los Bosques

OTOÑO EN ARALAR

Hayas, robles, abedules, arces o castaños, siguiendo su telúrico ciclo, sin prisa, componen estos días, una armónica paleta de tonos cautivadores, enigmáticos, desplegando mil y un matices de ocres, marrones y amarillos que pintan las laderas de nuestras montañas, anunciando a los cuatro vientos que ha llegado el otoño.

Algo magnético, inexplicable, profundamente atractivo, nos lleva a buscar la magia del bosque, a sumergirnos en su arcaico susurro, a dejar que la hojarasca acaricie nuestras viejas y gastadas botas, algo en lo más profundo de nuestro ser nos conecta con ese ancestral ritmo natural, nos lleva a escuchar el rumor del viento en las ramas de los árboles mientras nuestro espíritu se sumerge en la inmensidad de los bosques, es la magia del otoño.

Es el momento en que la naturaleza se prepara para el invierno, poco a poco, los hombres y rebaños, van descendiendo en busca del calor y la seguridad de los valles, los árboles comienzan a replegar su savia y los habitantes del bosque hacen acopio de víveres para el invierno. 

También nosotros, poquito a poco, nos sumergimos en nuestro propio interior, buscando esa esencia que a menudo se nos esconde, como queriendo pasar desapercibida ante el maremagno del ritmo diario.

Es tiempo de saborear la otoñada, de admirar los cielos casi irreales que nos traerá el viento sur, antes de dejar que la montaña se quede sola consigo misma, y busquemos refugio en la calidez del hogar, desgranando leyendas de nuestros mayores, junto al fuego.

Escapémonos a la libertad de las cumbres, a sentir en nuestras venas la ancestral magia de los bosques, a buscar siquiera, por unos efímeros segundos, nuestro yo más profundo, al fin y al cabo somos naturaleza.

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Árboles singulares: El Roble de Ondategi

ROBLE DE ONDATEGI

Las enormes ramas del soberbio roble se abrían en todas las direcciones, en una sutil invitación a cobijarnos bajo su telúrica sombra. Su enorme tronco, se alzaba orgulloso de su esencia centenaria, dispuesto a fundirse en un atávico abrazo interminable con nuestra alma errante. Un sinfín de texturas, de tonos, de armonía en sus formas creaban un espectáculo impresionante, un espectáculo que tan solo la naturaleza es capaz de crear.

Allí plantado en mitad del prado, el roble de Ondategi ha sido testigo mudo de cientos de historias, de gentes, de guerras y romerías, testigo mudo de lo que somos.

BELLEZA

Este impresionante árbol se eleva en la campa de Sarragoa, en las afueras del concejo alavés de Ondategi, perteneciente al municipio de Zigoitia. Entró a formar parte de la categoría de árboles singulares de especial protección en el año 1997, esta categoría la creó el Gobierno Vasco tras un estudio, para la salvaguarda de determinados ejemplares que necesitaban de esta especial protección.

El de Ondategi es un roble pedunculado, este termino hace referencia al rabillo de sus bellotas, también son conocidos con el nombre científico de “Quercus robur”, el término “quercus”, parece ser un vocablo de origen celta que significaría “árbol hermoso”.

BELLOTAS

Y no andaban mal encaminados los celtas, por cierto, el roble era uno de sus árboles más sagrados. La hermosura del roble de Ondategi es sobrecogedora, una hermosura hechizante, que de alguna misteriosa forma atrajo durante años, y sigue atrayendo, a quienes hemos acertado a vagabundear bajo su copa. Hasta que la guerra civil española lo impidió, cada 10 de agosto, se realizaba una tradicional romería amenizada con bailes bajo su copa.

EL IMPRESIONANTE ROBLE

Las medidas del roble impresionan, su altura ronda los 20 metros, y su diámetro de copa los 30 metros, su perímetro los 4,9 metros a una altura de 1,3 metros desde la base. La forma del roble es adehesada, ya que sus bellotas alimentaron tanto a animales como a humanos. Hoy una valla de madera protege al viejo roble, para que, durante muchos años, siga compartiendo con nosotros su sabiduría ancestral. Su sabiduría labrada por el paso de los siglos, pero también por el paso de las gentes, que durante siglos se han dejado seducir por su magia, y que, de alguna misteriosa forma, son también parte del roble.

ROBLE DE ONDATEGI

Como verán, razones le sobran al roble de Ondategi para formar parte del catalogo de árboles de especial protección, esperemos que de resultado. Mientras acerquémonos a Ondategi, acerquémonos a charlar con el viejo árbol, él está allí esperando a que nos sentemos respetuosamente a su sombra, esperando a compartir con nosotros toda su atávica esencia.