Autor: <span>Aralar1</span>

Árboles y plantas

RUTA A OIANLEKU EL 12 DE DICIEMBRE

CROMLECH DE OIANLEKU

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, te invitamos a compartir una mañana con nosotros, caminando por el bosque, el próximo domingo 12 de Diciembre.

La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako Harriak.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos en coche hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Aconsejamos llevar:

. Calzado de montaña

. Chubasquero o paraguas

. Almuerzo

. Agua

. Bastón

. Ropa de abrigo

La salida puede ser anulada con antelación, si las condiciones, tanto meteorológicas como sanitarias, así lo aconsejen, o bien si no sale un grupo mínimo.

Es necesario apuntarse con antelación, por si debemos esperar la llegada de alguien, en cualquiera de los siguientes contactos, el precio es de 8 euros adultos, y 4 euros niños de 5 a 14 años.

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

Árboles y plantas

RUTA A OIANLEKU, 28 DE NOVIEMBRE

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, te invitamos a compartir una mañana con nosotros, caminado por el bosque, el próximo domingo 28 de Noviembre.

La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako harriak.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos en coche hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Aconsejamos llevar:

. Calzado de montaña

. Chubasquero o paraguas

. Almuerzo

. Agua

. Bastón

. Ropa de abrigo

La salida puede ser anulada con antelación, si las condiciones, tanto meteorológicas como sanitarias, así lo aconsejen, o bien si no sale un grupo mínimo.

Es necesario apuntarse con antelación, por si debemos esperar la llegada de alguien, en cualquiera de los siguientes contactos, el precio es de 8 euros adultos, y 4 euros niños de 5 a 14 años.

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

Bosques

EL ARTE DE NUESTROS AMIGOS

El pasado sábado, 13 de Noviembre, nuestros pasos errantes de Hojarasca, visitaron los cromlechs de Urgarata, en las bellas tierras de Arano, en Navarra. Allí entre brumas y gente fabulosa, lanzamos un reto a nuestros amigos más jóvenes. El reto era realizar una replica de un cromlech, como alguno de los que salpican las dulces praderas de altura de la zona de Añone, y enviarnos una foto. Cada cual debía imaginar como iba a construir su creación, con total y absoluta libertad, el arte y el viento de los collados nos hace libres, libertad en la elección del formato, del material,… Nuestra sorpresa fue aumentando, ya que, durante el camino, se iban maquinando ya, las ideas que darían forma a las joyas que hemos recibido. Y nuestra sorpresa ha sido gigante, al recibir las fotos de las creaciones de Libe, Maren, Naira, Eneko e Irati. Nos han encantado todas las creaciones, y sobre todo os queremos agradecer de todo corazón, vuestra implicación en este reto. Os queremos agradecer la pasión con la que habéis aceptado nuestra idea, para nosotros es un enorme honor. Sois maravillosos, muchísimas gracias.

Árboles y plantas

RUTA CROMLECHS DE URGARATA, 13 DE NOVIEMBRE

CROMLECHS DE URGARATA

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, queremos proponeros una nueva ruta para conocer uno de los parajes más enigmáticos de nuestras viejas montañas, para el próximo sábado día 13 de Noviembre. Nos vamos a tierras navarras, en concreto a la localidad de Arano, para visitar los cromlechs de Urgarata, y de paso saborear con calma viejos caminos, y la belleza del otoño en nuestros hayedos y robledales.

Una sencilla ruta de aproximadamente 6 kilómetros de distancia, y un desnivel apenas perceptible de unos 100 metros. Apta para todos los públicos, incluidos niños.

La ruta durará de 4 a 5 horas, ya que a pesar de su corta longitud, realizaremos continuas paradas para conocer los secretos de la Cultura del Bosque, usos, creencias, tradiciones de los árboles, leyendas mitológicas..

La hora de quedada será a las 8:45 horas, en el barrio Zikuñaga de Hernani, (junto a la empresa Couth). Subiremos hasta Arano en los coches, y desde el parking de la localidad navarra comenzaremos nuestro caminar.

Es imprescindible apuntarse previamente en cualquiera de los contactos siguientes, por si tuviéramos que esperar. El precio de la excursión es de 8 euros los adultos y 4 euros los niños de 5 a 14 años.

La excursión pudiera ser cancelada si se dan condiciones climatológicas adversas, o no alcanzamos un grupo mínimo de participantes.

Para más información no dudes en contactar con nosotros:

info@achojarasca.com

606 30 44 52 – Aitor

666 53 11 46 – Gabi

Recomendable:

-ropa y calzados adecuados

-agua suficiente y algo de comida (hamaiketako)

-bastones

-chubasquero o paraguas (por si fuese necesario)

-visera

-ropa de abrigo

Os dejamos un enlace sobre este precioso paraje:

Árboles y plantas

DIA DE SAN MARTIN. COMPENDIO DE CREENCIAS Y TRADICIONES

ERMITA DE SAN MARTÍN EN MAÑARIA, URKIOLA

Un delicioso manto ocre cubre los bosques, en una telúrica invitación a sumergirnos en su magia. Los árboles, como el mejor pintor de la escuela holandesa, despliegan su paleta de mil y un tonos, creando un conjunto pictórico soberbio. Es el momento del otoño, de mirar un poquito hacia dentro de nosotros mismos, el momento de la introspección. Pero también es el momento de salir a caminar, de sentir la hojarasca del hayedo bajo nuestras botas gastadas, de guarecernos bajo la cúpula protectora del robledal, de salir a conocer las arcaicas tradiciones de nuestros mayores, es el momento de la vieja cultura del bosque.

“A todo cerdo le llega su San Martín”, es uno de los dichos más conocidos, que todos hemos oído en alguna ocasión, y que encierra, de alguna forma, una manera de ver, de entender el mundo, en definitiva encierra una perspectiva muy concreta de la vida. Se acerca el día de San Martín, que se celebra el 11 de noviembre, una fecha muy importante en el antiguo calendario tradicional de los pueblos de raigambre agrícola. El cristianismo vino a cristianizar, valga la redundancia,  una festividad con claros tintes paganos, colocando en esta fecha, la celebración del funeral de San Martín de Tours, fiesta hoy bastante deslucida, pero que en el calendario agrícola, se celebraba en diferentes lugares de la vieja Europa.

En San Martín, se celebraba el fin de la época de la cosecha, y se celebraba comiendo productos del campo, recién cosechados. Pero también se sacrificaban animales, como por ejemplo gansos, o cerdos.

MAGIA DEL BOSQUE

Esta fiesta está, igualmente, muy vinculada al fuego, el conocido antropólogo escocés James George Frazer, dice, en su imprescindible obra “La Rama Dorada”, que el hecho de portar fuego, tal y como se hace en determinados lugares en esta fecha, sería un ritual de fertilidad arcaico. En Alemania, se celebra este día la “Fiesta de los Faroles”, en la que los niños de los pueblos, hacen un recorrido por las calles portando faroles encendidos fabricados por ellos mismos. Cantan canciones dedicadas al santo y regalan panecillos, alguno de ellos con forma humana, llamados “Weckmann” y “Hefeteigmann”, así como Brezel y cuernos de San Martín. Igualmente, y como sucede en el solsticio de verano, es decir San Juan, se encienden hogueras. Esta fiesta también era celebrada con el encendido de farolillos en zonas de Bélgica y de los Países Bajos. Igualmente se prendían fuegos en las Islas Canarias, y se bebía vino nuevo llamado “Vino de San Martín”, acompañado de la “Oca de San Martin”. En Asturias, concretamente en la zona de Aller, también se ha celebrado esta festividad, así como en el Pais Vasco, donde era tradición ofrecer velas al santo. En esta fecha se realizaba, también el ritual del Fuego Nuevo, del que hablaremos en otra entrega.

FUEGO CAUTIVADOR

Por San Martín, era tradición matar el cerdo, en amplias zonas europeas. Una tradición muy arraigada en el calendario antiguo, ya que suponía el asegurarse la alimentación en los meses fríos. Un momento tan importante, se celebraba con un ritual, que comenzaba con la elección del día, en torno a esta fecha, para llevarlo a cabo, ya que debía ser cuando la luna estuviese en cuarto menguante. Se tenía al animal varios días antes en ayuno, para facilitar la limpieza del intestino que se empleará en el proceso. Se le clavaba un cuchillo en el cuello par que se desangrase. Se le prendía fuego sobre un montón de helechos, para eliminar sus cerdas, y ya una vez abierto y limpio se le dejaba reposar colgado 24 horas. Hoy, nos puede parecer algo un tanto sanguinario, pero hace unos años era una auténtica fiesta de hermandad, en la que participaba toda la familia y buena parte del vecindario. También era tradición bendecir en esta fecha semillas de trigo o maíz, para sembrarlas después y tener una buena cosecha.

En la mitología vasca, a San Martín de Tours, se le ha tenido como el mítico San Martinico, o San Martín Txiki. Es este un héroe culturizador, es decir, alguien que trae la cultura a los humanos, en muchas ocasiones robando los secretos de la evolución a genios como Basajaun. La plantación del cereal, el uso del aliso para la fabricación del eje del molino, o la fabricación de la sierra, tal y como nos narra la siguiente leyenda que recopilara don José Miguel de Barandiarán en la zona de Oiartzun:

“Los basajaunes fabricaban sierras en su taller; no así San Martinico, que carecía de un modelo para ello. Deseando éste conocer el secreto, envió a su criado a anunciar en el pueblo que San Martinico había fabricado la sierra. Al oír esto, el basajaun le preguntó:

  • ¿Es que tu amo ha visto la hoja del castaño?
  • No la ha visto, pero la verá – contestó el criado

Luego refirió a San Martinico lo sucedido. San Martinico vio la hoja dentada del castaño y labró, a su estilo, una lámina de hierro.

De noche fue el basajaun a la herrería de San Martinico, para comprobar si éste había fabricado alguna sierra. Al encontrar allí una, le torció alternativamente a uno y otro lado los dientes, queriendo así inutilizarla. Pero con ello mejoró la herramienta: ahora estaba triscada y no se agarrotaba como le ocurría antes y les ocurría a las del basajaun. Desde entonces se propagó el uso de la sierra por el mundo”.

PRECIOSO CASTAÑO

El fruto del castaño, la castaña, era un producto muy vinculado con esta época del año, pues se consumía en esta fecha. En amplias zonas peninsulares, se celebraba una festividad consistente en encender una hoguera en la plaza del pueblo, y asar en ella castañas. Se comían junto con la primera cosecha de sidra, vino o aguardiente, y acudían a su calor todos los paisanos. Se llamaba, e incluso en amplias zonas aún se llama, pues aún se mantiene la tradición, como en Cantabria, Magosto, Magosta, Amagüestu, o Gaztaiñerre. Está tradición, está vinculada a la celebración de Todos los Santos, cuyo origen está en la festividad celta del Samhain. El Samhain festejaba el momento del año en que el mundo de los vivos y de los muertos estaba más cerca, más interconectado. Se creía que los difuntos visitaban las casas donde habían morado en esa noche, por lo que en zonas como Galicia, se dejaba el fuego encendido toda noche, y se dejaban castañas del Magosto, en la repisa para ellos. Esta fecha se celebraba normalmente la noche del 31 de octubre al 1 de Noviembre, pero en Escocia, por ejemplo, se celebraba el 11, 12 o 13 de Noviembre. Era tradición disfrazarse `para despistar a los espíritus malignos, esta fiesta viajó con los emigrantes irlandeses a los Estados Unidos, convirtiéndose en el conocido Halloween.

CASTAÑO EN LIZUNIAGA, PIRINEO

La vieja cultura del bosque, vuelve a susurrarnos su magia, vuelve a decirnos que desde hace milenios, hombre y naturaleza han sido uno, que aquellos que nos precedieron, vivían acorde a sus ritmos. No olvidemos estos antiguos usos, rituales, formulas, creencias y tradiciones, no olvidemos la esencia de lo que somos.

Blog

ENTREVISTA EN RADIO PATAGONIA DE ARGENTINA

De la mano de nuestro gran amigo Aritza Bergara, nos realizaron esta bonita entrevista desde la Argentina, en Radio Patagonia. Esperamos que disfrutéis.

https://radiocut.fm/audiocut/aitor-ventureira/#.YXrRJKCcWT8.whatsapp

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ARBOL CALAFATE EN EL PARQUE NACIONAL DE TIERRA DE FUEGO EN LA PATAGONIA ARGENTINA
Árboles y plantas

2 DE OCTUBRE PROPUESTA DE RUTA

Desde la Asociación Cultural Hojarasca, queremos aprovechar la llegada de una de las épocas más atractivas en el bosque, como es el otoño. Para ello hemos diseñado un pequeño paseo, para el próximo sábado 2 de octubre, en el que os proponemos disfrutar de la belleza que el bosque nos ofrece. La ruta es sencillísima, apta para todos los públicos, en un paraje idílico como es cromlech de Oianleku, dentro del Parque Natural de Peñas de Aia-Aiako harriak.

La duración de la ruta es de aproximadamente 3 horas, en las que caminaremos pausadamente por un desnivel de unos 200 metros, y 5 kilómetros de distancia, aproximadamente en total. El precio de la excursión es de 8 euros los adultos y 4 los niños de 5 a 14 años.

Os ofrecemos la oportunidad de conocer un poquito las tradiciones, la mitología, los usos y creencias de diferentes tipos de árboles y plantas que habitan el bosque. Pero no sólo tendremos la oportunidad de conocer algo más sobre estas especies, sabremos de la historia y mitología del cromlech, de los secretos de Mari, de Roldán, de Basajaun, y más sorpresas a desgranar pausadamente en el paseo. ANÍMATE.

Quedaremos a las 9:30 horas, en el aparcamiento del campo de fútbol de Oiartzun (Iurrita bidea, 10). Desde allí subiremos, cada uno en su coche, hasta el aparcamiento de Kauso, a unos 12 kilómetros de Oiartzun, desde donde arrancaremos la ruta.

Recomendable:

-ropa y calzados adecuados

-agua y algo de comida (hamaiketako)

-bastones

-chubasquero o paraguas (por si fuese necesario)

Para más información no dudes en contactarnos:

info@achojarasca.com

666 53 11 46 – Gabi

606 30 44 52 – Aitor

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OTOÑO: La magia de los Bosques

OTOÑO EN ARALAR

Hayas, robles, abedules, arces o castaños, siguiendo su telúrico ciclo, sin prisa, componen estos días, una armónica paleta de tonos cautivadores, enigmáticos, desplegando mil y un matices de ocres, marrones y amarillos que pintan las laderas de nuestras montañas, anunciando a los cuatro vientos que ha llegado el otoño.

Algo magnético, inexplicable, profundamente atractivo, nos lleva a buscar la magia del bosque, a sumergirnos en su arcaico susurro, a dejar que la hojarasca acaricie nuestras viejas y gastadas botas, algo en lo más profundo de nuestro ser nos conecta con ese ancestral ritmo natural, nos lleva a escuchar el rumor del viento en las ramas de los árboles mientras nuestro espíritu se sumerge en la inmensidad de los bosques, es la magia del otoño.

Es el momento en que la naturaleza se prepara para el invierno, poco a poco, los hombres y rebaños, van descendiendo en busca del calor y la seguridad de los valles, los árboles comienzan a replegar su savia y los habitantes del bosque hacen acopio de víveres para el invierno. 

También nosotros, poquito a poco, nos sumergimos en nuestro propio interior, buscando esa esencia que a menudo se nos esconde, como queriendo pasar desapercibida ante el maremagno del ritmo diario.

Es tiempo de saborear la otoñada, de admirar los cielos casi irreales que nos traerá el viento sur, antes de dejar que la montaña se quede sola consigo misma, y busquemos refugio en la calidez del hogar, desgranando leyendas de nuestros mayores, junto al fuego.

Escapémonos a la libertad de las cumbres, a sentir en nuestras venas la ancestral magia de los bosques, a buscar siquiera, por unos efímeros segundos, nuestro yo más profundo, al fin y al cabo somos naturaleza.

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Árboles singulares: El Roble de Ondategi

ROBLE DE ONDATEGI

Las enormes ramas del soberbio roble se abrían en todas las direcciones, en una sutil invitación a cobijarnos bajo su telúrica sombra. Su enorme tronco, se alzaba orgulloso de su esencia centenaria, dispuesto a fundirse en un atávico abrazo interminable con nuestra alma errante. Un sinfín de texturas, de tonos, de armonía en sus formas creaban un espectáculo impresionante, un espectáculo que tan solo la naturaleza es capaz de crear.

Allí plantado en mitad del prado, el roble de Ondategi ha sido testigo mudo de cientos de historias, de gentes, de guerras y romerías, testigo mudo de lo que somos.

BELLEZA

Este impresionante árbol se eleva en la campa de Sarragoa, en las afueras del concejo alavés de Ondategi, perteneciente al municipio de Zigoitia. Entró a formar parte de la categoría de árboles singulares de especial protección en el año 1997, esta categoría la creó el Gobierno Vasco tras un estudio, para la salvaguarda de determinados ejemplares que necesitaban de esta especial protección.

El de Ondategi es un roble pedunculado, este termino hace referencia al rabillo de sus bellotas, también son conocidos con el nombre científico de “Quercus robur”, el término “quercus”, parece ser un vocablo de origen celta que significaría “árbol hermoso”.

BELLOTAS

Y no andaban mal encaminados los celtas, por cierto, el roble era uno de sus árboles más sagrados. La hermosura del roble de Ondategi es sobrecogedora, una hermosura hechizante, que de alguna misteriosa forma atrajo durante años, y sigue atrayendo, a quienes hemos acertado a vagabundear bajo su copa. Hasta que la guerra civil española lo impidió, cada 10 de agosto, se realizaba una tradicional romería amenizada con bailes bajo su copa.

EL IMPRESIONANTE ROBLE

Las medidas del roble impresionan, su altura ronda los 20 metros, y su diámetro de copa los 30 metros, su perímetro los 4,9 metros a una altura de 1,3 metros desde la base. La forma del roble es adehesada, ya que sus bellotas alimentaron tanto a animales como a humanos. Hoy una valla de madera protege al viejo roble, para que, durante muchos años, siga compartiendo con nosotros su sabiduría ancestral. Su sabiduría labrada por el paso de los siglos, pero también por el paso de las gentes, que durante siglos se han dejado seducir por su magia, y que, de alguna misteriosa forma, son también parte del roble.

ROBLE DE ONDATEGI

Como verán, razones le sobran al roble de Ondategi para formar parte del catalogo de árboles de especial protección, esperemos que de resultado. Mientras acerquémonos a Ondategi, acerquémonos a charlar con el viejo árbol, él está allí esperando a que nos sentemos respetuosamente a su sombra, esperando a compartir con nosotros toda su atávica esencia.

Etnografía

Majadas pastoriles, joyas etnográficas

MAJADA DE OIDUI

Los muros pétreos de la vieja chabola resisten a duras penas el paso del tiempo, de la ignorancia y de la dejadez. Testigos mudos de un mundo en vías de extinción, aguardan a que nos acerquemos a su sombra, para relatarnos quedamente, las viejas historias de la montaña.

Y es que no sería posible casi ni imaginar, como serían las hermosas montañas que tanto amamos, sin la presencia de, tal vez, los últimos representantes de un viejo oficio que hunde sus raíces en el neolítico, el pastoreo. Figuras indivisibles de nuestros telúricos parajes, el pastor con su vara de avellano, acompañado de su fiel perro, oteando sabiamente el horizonte, mientras custodia su rebaño de ovejas. Herederos de un impresionante mundo en el que se unen sabiduría tradicional, conocimientos de la naturaleza que les rodea, observación meteorológica, y un ancestral modo de ver y entender la vida.

PASTOR HILANDO

Las majadas pastoriles son auténticos tesoros etnográficos, que aún hoy, con los lógicos cambios que la modernidad impone, podemos saborear. Un autentico libro abierto hacia nuestro pasado que podemos disfrutar con la tranquilidad del tiempo, charlar con los pastores, beber de su arcaica sabiduría.

Un elemento fundamental en el pastoreo, son las majadas, conozcámoslas un poquito más. En ella se recoge el rebaño durante la noche, y es el lugar en el que, aun hoy en día, el pastor vive durante los meses calidos. Suelen estar ubicadas en lugares al cobijo de los vientos, acurrucadas en las vaguadas de las montañas, y cerca de alguna fuente o manantial. Generalmente suelen constar de una o varias chabolas para la habitabilidad del pastor, y una serie de añadidos como la huerta, el redil, la propia cuadra para las ovejas, o las chabolas de los perros. También era común tener un apartado destinado al gallinero y otro en el que se criaba algún cerdo. Un recinto particular era el llamado “gausarea”, un gran cerramiento con muros de piedra, donde se guarda el rebaño cuando acechaba el lobo.

MAJADA EN ARALAR

Las chabolas se construían con muros de mampostería, tenían techumbres vegetales de hierba sujeta con ramas entrelazadas, las puertas de acceso eran bajitas y en algunas, dos troncos se cruzaban en tijera sobre ellas. Esta antigua costumbre de cubrir las chabolas de las majadas con techumbres vegetales, hunde sus raíces en lo más profundo de nuestras viejas costumbres, se creía que el uso de la teja simbolizaba propiedad, y siendo chabolas comunales como eran, no se concebía el uso de la misma. Eran tiempos en los que la solidaridad y la ayuda mutua eran fundamentales para la supervivencia en la dureza de estas montañas, y estas chabolas eran imprescindibles para estos antiguos montañeses. Tal vez una bonita lección para el hombre actual, habitante de un mundo totalmente individualista. Por motivos prácticos se fue perdiendo poco a poco esta costumbre y se impuso el uso de la teja para las techumbres. Chabolas de techumbre vegetal se dan en otras culturas atlánticas como los bellos “teitos” de Somiedo, en Asturias, las “pallozas” gallegas como sucede en O Cebrerio, o en los antiguos castros gallegos y asturianos.

CHABOLA EN EL CASTRO DE SANTA TECLA, GALICIA
BRAÑA EN SOMIEDO, ASTURIAS

En las majadas, aún hoy, no suelen faltar un buen número de árboles, bajo los que sestean los rebaños en los días calurosos. Hayas, nogales y sobre todo fresnos, uno de los grandes árboles sagrados de la tradición europea.

El fresno es un árbol que alcanza una altura considerable, a la vez que posee unas profundas raíces. Estas características le han llevado a ser considerado como un árbol “intermediario”, por estar en contacto con el subsuelo, morada de genios y de las almas de los antepasados, y con el cielo, morada de las deidades. El fresno tiene, además una función, practica, ya que es un árbol que atrae los rayos, evitando de esta forma que caigan en la chabola. Su forraje es muy apreciado por las ovejas, y se les suele podar cada 2 años.

REBAÑO DE OVEJAS

El interior de la chabola del pastor, solía ser de planta rectangular, los huecos de los muros, se rellenaban con barro para evitar la entrada del aire. El suelo era de tierra prensada o de madera, hoy ya suele ser de loza o cemento. La puerta de la chabola daba acceso a un recinto donde se desarrollaba la actividad del pastor, se llamaba “estalpea”, y allí es donde estaba el fuego bajo y los enseres del pastor, tanto para cocinar como para la elaboración del queso. También algo de mobiliario para uso cotidiano, como una mesita o algún banco. Se accedía a otra sala llamada “kaamaña”, mediante una puerta baja. En ella es donde dormía el pastor, en un camastro antiguamente fabricado con brezo, además tenían una “kutxa” o cofre para guardar la ropa. Finalmente y separada de la anterior con un muro de enramada de fresno, se localizaba otra estancia llamada “gaztategi”, donde se almacenaban los quesos en estantes de madera, y que contaba con un ventanuco abierto a la fachada norte, para el secado de los mismos.

MAJADA DE OIDUI

La entrada de la chabola, se solía orientar en una componente Este o bien Sureste, mirando al levante, quizás resquicios de antiguos cultos solares. La chabola solía presentar numerosos elementos de carácter protector, como cruces de madera, “eguzkilores”, imágenes de Cristo, medallas o estampas de santos, así como ramos de fresno o espino, en una impresionante simbiosis cultural. Las solían colocar los propios pastores cuando subían a la chabola en primavera para protegerse de rayos, incendios,…

UTENSILIOS PASTORILES

Pocas majadas quedan hoy tal y como las hemos descrito, pero sin duda alguna, todas ellas guardan, el poso, la esencia de una vieja cultura nacida en las montañas.

Corramos antes de que la desidia las destroce, escuchemos su susurro ancestral, sabio, seremos testigos de la tradición, de la historia, de la belleza.